Los demócratas van a controlar el Congreso tras una amplia victoria, pero los republicanos seguirán mandando hasta el 3 de enero.
En esta newsletter te quiero explicar tres cosas que están por venir: lo que los republicanos pueden hacer antes de irse, las peleas por el liderazgo en ambos partidos y las posibles estrategias de los demócratas frente a Trump.
Si quieres más contexto sobre los resultados electorales, te recomiendo que eches un vistazo al vídeo que hice para Newtral la noche electoral.
🏛️ Contexto
El Congreso (compuesto por dos cámaras: el Senado y la Cámara de Representantes) tiene tres funciones que definen la capacidad del gobierno de impulsar la agenda de un presidente o frenarla:
Legislativo: El Congreso se encarga de proponer y aprobar leyes.
Nominaciones: El presidente nomina a los candidatos a ocupar cargos en agencias gubernamentales, embajadas y tribunales, y necesita que el Senado los confirme.
Investigaciones: El Congreso puede iniciar investigaciones sobre la Casa Blanca y la Cámara de Representantes puede iniciar artículos de destitución contra el Presidente.
En la Cámara de Representantes, la mayoría son 218 votos. A la hora de publicación de esta newsletter, esta es la composición de la Cámara, según proyecta CNN: 253 demócratas, 157 republicanos y 25 carreras aún por decidir.
En el Senado, donde la mayoría son 51 votos, esta es la composición: 54 demócratas, 44 republicanos y 2 carreras aún por decidir (Alaska y Misisipi).
Con estos datos ya sabemos que los demócratas van a controlar la Cámara y el Senado, ¿y ahora qué?
El futuro próximo en el Congreso se divide en dos partes: pre y post enero.
🦆 Hasta enero
El 3 de enero de 2027 al mediodía los congresistas jurarán el cargo.
Hasta entonces, los republicanos seguirán teniendo la mayoría en ambas cámaras, lo que en Washington se conoce como sesión de pato cojo. Politico dice que esta será «la última oportunidad de los republicanos para consolidar su legado en el Washington de Trump».
En el ámbito legislativo, senadores republicanos como Bernie Moreno dicen que quieren sacar adelante un paquete de medidas que agrupe todas sus prioridades antes de que acabe el año.
Para lograr todo esto necesitarán estar en sesión (es decir, trabajando en Washington) muchos más días de los que tenían previstos antes de Navidad. Algunos se plantean trabajar hasta Nochebuena para lograrlo.
Antes del 11 de diciembre deberán, además, aprobar en el Senado un nuevo paquete presupuestario si quieren evitar un cierre de gobierno.
El reloj también corre para las nominaciones judiciales. Los jueces federales confirmados por el Senado ocupan el cargo de por vida, así que cada confirmación deja huella mucho más allá de este Congreso.
Los republicanos podrían intentar aprobar el mayor número posible de los 21 nominados conservadores pendientes, 9 de los cuales son considerados cercanos a Trump por el grupo progresista Alliance for Justice.
Estas nominaciones pueden ser trascendentales. The Washington Sun destaca que una de las juezas confirmadas durante el período de «pato cojo» de 2020 fue la que desestimó la causa penal abierta contra Trump por su gestión de documentos clasificados.
Una vez que comience la nueva legislatura, los demócratas podrían rechazar a los candidatos propuestos por Trump que consideren demasiado extremistas.
📋 Después de enero
El 3 de enero, los congresistas jurarán el cargo y comenzará el nuevo Congreso, el número 120 de la historia de Estados Unidos.
Los partidos deberán elegir a sus líderes en ambas cámaras. Hay dos puestos de relevancia en cada cámara:
Líder de partido: actúa como estratega jefe y portavoz de su partido.
Si es el líder del partido que tiene la mayoría, además se encarga del calendario legislativo.
Whip (líder de disciplina): convence a los indecisos para que apoyen la posición oficial del partido y se asegura de que los suyos estén en las votaciones críticas.
Si has visto House of Cards, el protagonista de la serie ocupa el cargo de whip en la primera temporada.
Cada partido elige a su propio líder en cada cámara. El del partido con más escaños se llama líder de la mayoría; el del otro, líder de la minoría.
En la Cámara de Representantes existe un puesto más: el de speaker, presidente de la Cámara. Lo elige el pleno, pero en la práctica suele ser el candidato del partido con más escaños y ocupa el escalón más alto del liderazgo de su partido en la Cámara.
Y Mike Johnson, el actual speaker, ha anunciado que no va a presentarse al cargo de líder de su partido, por lo que se abrirá un frente entre los republicanos para ver quiénes ocuparán los puestos de liderazgo (líder y whip).
En la oposición (y con una mayoría demócrata tan grande), una clave es quién puede conseguir posicionar mejor al partido de cara a las elecciones de 2028.
De momento ya hay candidatos entre los republicanos:
A líder: Steve Scalise (hoy líder de la mayoría) y Jim Jordan
A whip: Tom Emmer (hoy whip de la mayoría) y August Pfluger
Jordan y Pfluger plantean su candidatura como un desafío al liderazgo actual del partido.
En el lado demócrata, su líder en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, se presenta a speaker. Y el Partido Demócrata también parece tener claros sus candidatos oficiales para whip y líder en ambas cámaras.
Aunque algunos plantean candidaturas para desafiar al liderazgo, igual que en el Partido Republicano.
Se espera que en el Senado Thune (hoy líder de la mayoría) y Schumer (hoy líder de la minoría) intercambien sus cargos: ambos seguirán liderando a sus partidos, Thune desde la minoría y Schumer desde la mayoría.
Sin embargo, en el Partido Demócrata, senadores electos progresistas como Abdul El-Sayed y de estados conservadores como Adam Hamilton o Annie Andrews han anunciado públicamente que no apoyarán a Schumer como líder de los demócratas y piden un cambio.
En el ala progresista, los apoyos se concentran en el senador Chris Van Hollen como su candidato a líder de la mayoría. Por ahora, The Hill cita fuentes que aseguran que no se presentará.
En el ala que pide un cambio generacional, no han dado nombres de posibles candidatos.
De momento nadie ha anunciado que vaya a competir contra los candidatos oficiales del partido. Habrá disputa si algún demócrata se presenta como alternativa a Schumer.
🗂️ Decidir su agenda
En las primeras semanas de Congreso veremos la magnitud de la división dentro de las filas demócratas.
Los socialistas han obtenido el mayor número de escaños en la historia de los Socialistas Democráticos de América (8) y los progresistas esperaban que una pequeña mayoría les permitiera obtener concesiones de los líderes demócratas.
Sin embargo, la mayoría demócrata parece que será tan amplia que los votos de los progresistas no serán tan determinantes.
Aun así, el grupo demócrata estará compuesto por un amplio abanico de fuerzas, desde los ultramoderados Blue Dogs hasta los socialistas, por lo que es de esperar división y tiras y aflojas entre las diversas fuerzas.
Un elemento de división entre estas fuerzas será la relación con la administración Trump.
🤝 El pulso con Trump
Durante los próximos dos años, el Congreso de mayoría demócrata recibirá las nominaciones de Trump y podrá investigar a su administración y a sus aliados. A su vez, el presidente recibirá las leyes que aprueben los demócratas y podrá firmarlas o vetarlas. Ambos se necesitan, así que habrá que seguir de cerca cómo evoluciona esa relación.
The Washington Post contaba ayer que los demócratas se enfrentan a una dicotomía: «confrontación o compromiso» con la administración Trump. En estos días hemos visto indicios de ambas posturas:
Confrontación
Algunos demócratas se apresuraron durante la noche electoral a invitar a los republicanos a que buscaran abogados para enfrentarse a las investigaciones que pretenden lanzar.
Trump, por su parte, ha dicho que será «Míster Veto», en referencia a su poder para frenar leyes.
Compromiso
Trump dijo el miércoles que acabará negociando con los demócratas.
Otros demócratas, en especial los de estados conservadores, han prometido ser constructivos y buscar acuerdos con el partido rival.
Tampoco es una postura exclusiva de los moderados: el senador progresista Bernie Sanders decía anoche en MS NOW que la obligación de los demócratas es aprobar leyes e intentar que Trump las respalde.
En el Senado, Schumer, actual líder de los demócratas, ya ha dicho que si hay una vacante en la Corte Suprema bloqueará la nominación de «un derechista» a la misma, peeero no ha precisado si bloquearía a todos los candidatos o únicamente a «un derechista».
Al Partido Demócrata le queda por decidir cómo afrontará el pulso con Trump: ¿negociarán para aprobar leyes y nominaciones o cada bando usará su poder para bloquear al otro?
Te informaré de todo ello. Y tú, ¿crees que los demócratas deberían apostar por la confrontación o por el compromiso con Trump? Te leo en comentarios.
Si es la primera vez que lees Calle 14, te doy la bienvenida. Este es un espacio en el que intento explicar la política estadounidense de una manera distendida y cercana, como si nos estuviéramos tomando un café, de ahí el nombre de la newsletter. Gracias (a los que ya me leíais y a los nuevos) por querer formar parte de este proyecto.
En una nota personal, te diré que ha sido una semana intensa y agotadora. Te quiero agradecer una vez más todo el apoyo y decirte que lo mejor está por llegar. La semana que viene te cuento más, ahora voy a descansar (que es de madrugada en Washington cuando os envío esto).







Excelente trabajo Mario, te felicito! Y yo opino que los democratas necesitan gobernar y obtener avances si quieren mantener el apoyo popular, la gente esta cansada y quiere soluciones ya. Por eso no creo que se vayan de frente a tratar de sacar adelante un jucio politico. Pero eso no exime de que vayan detras de los acólitosque si se benefician de todo lo que esta pasando. Tiempo al tiempo!
Qué trabajazo. Felicidades por la cobertura!