🏗️ La ciudad de Trump
Cómo el presidente está cambiando Washington DC sin pedir permiso a nadie

Si visitas ahora la capital de Estados Unidos, verás que sus principales paseos y monumentos están en obras. Los carteles que las acompañan llevan el mensaje: «Estamos haciendo DC segura y bonita».
Este es el mensaje bajo el que Trump está transformando Washington de cara al 250 aniversario de la nación (que se celebra el próximo mes de julio): nuevos monumentos, carriles bici eliminados y obras por todas partes. En muchos casos, sin pedir permiso a nadie.
En esta newsletter te cuento por qué Trump puede remodelar DC (como si fuera una partida de Cities: Skylines*) a su antojo, en qué consisten estos cambios y cómo planea llevarlos a cabo.
*Cities: Skylines es un videojuego de construcción de ciudades.
🗺️ Contexto
Para entenderlo, nos tenemos que remontar más de dos siglos.
En 1790, el Congreso estableció el Distrito de Columbia como capital federal con una idea clara: crear un terreno neutral que no perteneciera a ningún estado y que sirviera de punto de encuentro entre el norte y el sur.
Una aclaración: usaré Washington, el Distrito, DC y la ciudad indistintamente
Buena idea en teoría. Una movida en la práctica.
Al no formar parte de ningún estado, los ciudadanos de DC no tenían representación política electa. Eran personas designadas por el Gobierno federal y miembros del Congreso quienes gestionaban la legislación y el presupuesto de la ciudad. Esto llegó al absurdo de que representantes y senadores de todo el país recibían llamadas de vecinos de DC sobre baches, recogida de basura o escuelas públicas, porque no había nadie más a quien llamar.
Eso cambió en 1973, cuando el Congreso aprobó la Ley de Autonomía del Distrito de Columbia, que permitió a los residentes de DC elegir a su alcalde y concejales.
Sin embargo, el gobierno federal mantuvo mucho control sobre la ciudad:
Todos los proyectos legislativos de DC deben pasar por un período de revisión del Congreso.
El Congreso puede aprobar leyes para el distrito saltándose por completo al gobierno local electo.
El presidente y sus agencias pueden intervenir en asuntos locales: desde hacerse cargo del departamento de policía hasta decidir sobre la planificación urbana de la ciudad.
Por todo esto, en la práctica, el gobierno de DC funciona como una custodia compartida entre el alcalde de la ciudad, el Congreso y las agencias que dependen del presidente.
📍 Lo que Trump está haciendo
Dejando a un lado la toma del control de la policía y el despliegue de la Guardia Nacional, me centro hoy en lo urbanístico.
Con ese marco legal en el que Trump puede gobernar sobre la ciudad, el presidente ha iniciado una serie de obras en la ciudad sin solicitar los permisos habituales. Esto ha desencadenado debates en el Congreso, críticas de organizaciones civiles y varias batallas judiciales.
💧 Piscina reflectante
Entre el Memorial de la Segunda Guerra Mundial y el Monumento a Lincoln se extiende la piscina reflectante, escenario de momentos clave de la historia del país, como la Marcha sobre Washington de 1963, donde Martin Luther King Jr. pronunció su discurso I Have a Dream.
También es escenario de problemas crónicos: fugas, consumo masivo de agua potable, invasión de algas y aparición de parásitos. La administración Obama intentó restaurarla, pero las obras no resolvieron los problemas de fondo.
En abril de este año, Trump anunció que iba a someter a obras la piscina para arreglar los problemas con las fugas y las algas, pero con un plan alternativo.
Iban a quitar la piedra, que era de granito, muy cara y muy gruesa, y sustituirla por otra, lo que iba a costar 300 millones de dólares. Y eso iba a llevar quizá más de tres años. Y yo dije: «No, hay una forma mejor de hacerlo». Les dije: «Voy a llamar a estas tres personas que han trabajado para mí en el pasado construyendo piscinas». Eso es lo único que saben hacer, piscinas. Y les dije: «Denme un buen precio». Podemos hacerlo por unos 1,5 o 2 millones de dólares, en lugar de 300 millones. Limpiamos la superficie del granito existente, que lleva ahí desde 1922. Luego rejuntamos todo el granito, lo arreglamos, nos llevó unas dos semanas, y ahora tenemos una superficie bonita y limpia sobre la que estamos colocando un revestimiento de piscina de calidad industrial.
Ese «revestimiento de piscina de calidad industrial» es lo que coloquialmente llamaríamos pintura azul de piscina. Pintura azul. O, según Trump, «azul bandera estadounidense».

Más allá de lo feo que pueda quedar, según documentos a los que ha tenido acceso El New York Times, algunos miembros del Departamento del Interior están preocupados porque la pintura se está aplicando de forma irregular.
Además, el presidente Trump afirmó inicialmente que el coste del proyecto rondaría los 2 millones de dólares, pero el 8 de mayo, el Departamento del Interior anunció que tenía previsto destinar 13,1 millones de dólares. Ahora el presidente niega conocer a los encargados de pintar la piscina reflectante.
El proyecto de restauración de la administración Obama de la piscina reflectante fue debatido y examinado en las audiencias de las comisiones del Senado y la Cámara de Representantes. Este proyecto fue iniciado unilateralmente por el ejecutivo de Trump.
📰 Lo último
La piscina está a mitad de ser pintada, sin embargo, una organización sin ánimo de lucro ha presentado una demanda para impedirlo, alegando que el proyecto incumple la legislación federal.
👑 Arco del triunfo
Entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington hay un puente al que se accede por dos rotondas. Una tiene el monumento a Lincoln. La otra está vacía.
Para conmemorar el 250 aniversario del país, Trump quiere erigir un monumento de 250 pies de altura (76 metros) al que algunos ya se refieren como el Arc de Trump. Sería dos veces más alto que el Monumento a Lincoln y 26 metros más alto que el Arc de Triomphe de París.
Múltiples veteranos de la guerra de Vietnam presentaron en abril una demanda para impedir la construcción del arco.
En la demanda alegan que el proyecto «deshonraría su servicio así como el legado de sus compañeros y otros veteranos enterrados en el Cementerio Nacional de Arlington, y menoscabaría su experiencia personal al visitar el Cementerio de Arlington o al recorrer el Memorial Circle y el corredor de Memorial Avenue».
📰 Lo último
Según publicó ayer el Washington Post, la Administración Trump podría estar aprovechando desde principios de esta semana un contrato sin relación directa con el proyecto para iniciar los trabajos en el emplazamiento.
🪩 Salón de Baile
Seré breve con este porque supongo que ya conocerás la historia.
En julio de 2025, el presidente anunció que iba a construir un gran salón de baile en los terrenos de la Casa Blanca, argumentando que no hay un espacio para celebrar grandes eventos de Estado.
Es cierto que cuando recibe a líderes mundiales, la Casa Blanca tiene que montar carpas temporales en el jardín. Pero en vez de planificar una remodelación ordenada, la administración demolió el ala oeste de golpe y sin solicitar los permisos correspondientes.
Las obras han tenido algunos tropiezos legales. Un juez federal las paralizó temporalmente, pero la corte de apelaciones del distrito revocó esa orden y despejó el camino hasta el 5 de junio, cuando se decidirá si se paralizan o no.
Trump prometió desde el principio que el proyecto no costaría nada al contribuyente. «Sin fondos gubernamentales. Se trata de particulares que han aportado mucho dinero. No se está utilizando ni un solo centavo del Gobierno federal», dijo en noviembre.
📰 Lo último
Sin embargo, un grupo de republicanos en el Congreso intenta incluir en un proyecto de ley de financiación de inmigración un gasto de 1.000 millones de dólares destinado a la seguridad del salón de baile y otros gastos del Servicio Secreto.
🚲 Carril bici
En un caso menos sonado y menos relevante pero que me ha afectado es el cierre del carril bici que conecta el centro de Washington con la cuenca Tidal.
Es mi paseo favorito de toda la ciudad (adjunto fotos tomadas desde el mismo).


Pues bien, el Servicio de Parques de la administración Trump había planeado eliminar «discretamente» los carriles a finales de abril en un objetivo mucho más amplio de la administración contra los métodos de transporte alternativos al coche.
📰 Lo último
La Asociación de Ciclistas del Área de Washington se enteró gracias a una filtración, demandaron y en abril una jueza paró la eliminación antes de que comenzaran las obras considerando que la decisión de la administración Trump estaba injustificada.
🚧 Siendo sincero
Pueden parecer obras menores, pero en su conjunto demuestran que el presidente puede transformar la capital a su antojo, de un día para otro, sin pedir permiso a nadie. Y que la velocidad es parte de la estrategia: para cuando un juez interviene, la realidad ya está cambiada. ¿Qué haces con una piscina a medio pintar o con un salón cuya construcción ya ha empezado?
🧑⚖️ Lo que está por venir
Aun así, está en manos de los jueces decidir qué ocurre con cada uno de estos proyectos. Algunos no estarán listos para el 250 aniversario, pero teniendo en cuenta el mantra de la Casa Blanca (mejor pedir perdón que permiso), solo queda esperar para toparnos con un el próximo proyecto.
Habrá que ver qué ocurre.
¿Qué te parecen estos proyectos? Te leo en comentarios.








