🇺🇸 Hablemos de violencia política en EE. UU.
El asesinato de Charlie Kirk es el último episodio de una escalada que obliga al país a preguntarse: ¿punto de inflexión u otro caso más?
Capitolio de los Estados Unidos. 4:36 de la tarde, hora de Washington. Minutos después de conocer que el influencer conservador Charlie Kirk había muerto, el Presidente de la Cámara invitó a los representantes a guardar un momento de silencio.
Durante 43 segundos, todos los legisladores permanecieron de pie en silencio, hasta que la representante Lauren Boebert (republicana) pidió rezar en voz alta por Kirk.
Algunos demócratas gritaron “NO” y recordaron un tiroteo escolar ocurrido al mismo tiempo que el de Kirk, criticando el silencio de la Cámara ante otras tragedias.
Según Politico, después de eso «la representante Anna Paulina Luna (republicana) se puso en pie y comenzó a gritar improperios contra los demócratas antes de que el presidente Mike Johnson llamara al orden a los legisladores».
Esta escena encapsula muy bien la situación que quiero explicar en la newsletter de hoy: el aumento de la violencia política en Estados Unidos y la polarización en el discurso de los políticos (que alimenta esta violencia).
La noticia
El miércoles 10 de septiembre, Charlie Kirk, un célebre comentarista político conservador, fue asesinado en un evento en Utah Valley University.
Para aquellos que no le conozcáis, Kirk se convirtió en una figura muy influyente en las universidades estadounidenses invitando a los estudiantes a que debatieran con él y así extender sus ideas conservadoras.
Se desconoce la identidad del asesino, solo son públicas cuatro imágenes y un vídeo. El FBI sigue a esta hora (00:45 de Washington) buscándole y ofrece hasta 100.000 dólares por información que conduzca a la su identificación y detención.
El momento
Segundos antes de recibir el impacto de una bala en su cuello, Kirk estaba debatiendo con un joven.
Podrás estar más o menos de acuerdo con sus ideas, en ocasiones extremas, pero lo que estaba ocurriendo hasta ese momento era un ejercicio democrático, libre, donde dos personas discutían para intentar alcanzar un punto medio o, por lo menos, para comprender la opinión del otro.
El miércoles un hombre arrebató a Charlie Kirk su vida para quitarle esa libertad de expresión. Este no es un caso aislado.
Contexto

En los últimos 5 años, Estados Unidos ha vivido una larga lista de episodios de violencia política:
Octubre 2020: 13 hombres que estaban orquestando un complot para secuestrar a la gobernadora demócrata de Michigan, Gretchen Whitmer, fueron detenidos por el FBI.
Enero 2021: Miles de seguidores de Trump asaltaron el Capitolio con cánticos que pedían asesinar al vicepresidente republicano Mike Pence.
Enero 2021: Una persona (que aún seguimos sin saber quién fue) colocó dos bombas caseras en las sedes de los Comités Nacional Demócrata y Republicano.
Julio 2022: Un hombre intentó apuñalar al candidato republicano a gobernador de Nueva York, Lee Zeldin, mientras daba un discurso.
Octubre 2022: Un hombre allanó la casa de la representante demócrata Nancy Pelosi al grito de «¿Dónde está Nancy?» y fracturó el cráneo a su marido con un martillo.
Junio y Julio 2024: Dos hombres intentaron asesinar al actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Abril 2025: Un hombre entró a la casa del gobernador demócrata de Pensilvania, Josh Shapiro, e intentó prenderla fuego con el gobernador y su familia dentro.
Junio 2025: Un hombre asesinó a la Presidenta demócrata de la Cámara de Representantes de Minnesota, Melissa Hortman, y a su marido, y disparó al senador estatal, también demócrata, John Hoffman y a su esposa.
¿Qué está detrás de esta violencia política?
Estados Unidos está viviendo un momento de elevada polarización política (el proceso por el cual personas o partidos se agrupan en posiciones opuestas en el espectro político, aumentando la distancia entre ellas).
Tambien está viviendo una polarizacion afectiva, por la que se intensifican de sentimientos negativos hacia los oponentes políticos. Un ejemplo:

Según múltiples estudios, la polarización política «genera un entorno en el que la violencia política es más aceptable socialmente y más frecuente».
Aunque cabe destacar que:
«La polarización no genera violencia por sí sola. (…) Para que tenga este efecto, la polarización debe ser aprovechada por los líderes políticos y de opinión. Los partidos que participan o toleran la violencia política contra sus oponentes son una parte importante de la ecuación».
- Rachel Kleinfeld y Nicole Bibbins, expertas en violencia política
En esta línea, la representante republicana Nancy Mace acusó a los demócratas de «ser responsables» del asesinato de Kirk.
Pero cuando un periodista de NBC le preguntó si, con esa misma lógica, los republicanos eran responsables del asesinato de la representante demócrata de Minnesota, respondió: «¿Estás bromeando?».
Existe una reticencia, especialmente entre los políticos republicanos, a admitir (y a darse cuenta de) que TODOS tienen cierta responsabilidad y que TODOS deben moderar su retórica si de verdad quieren impulsar un cambio.
Muchos republicanos criticaron a los demócratas por su lenguaje incendiario, olvidando que sus propios líderes también han hecho bromas o comentarios que trivializan la violencia, como los de Trump y su hijo burlándose del ataque contra el marido de Nancy Pelosi.
Soluciones

«No quiero decir que no hubiera violencia política antes de la última década. La diferencia es que, hasta hace poco, los altos cargos electos condenaban la violencia política como algo habitual. Sus condenas no siempre eran sinceras, pero eran casi universales. Entendían que la violencia política es como un incendio forestal. Se propaga. Y si se sale de control, no se puede contener. Una vez desatada, quema a todo el mundo».
- Jonathan V. Last, periodista en The Bulwark
El incendio está activo y se está expandiendo. Como recuerdan Rachel Kleinfeld y Nicole Bibbins, la polarización no tiene por qué acabar en violencia si los partidos no la alimentan. Es decir, los políticos pueden decidir si avivan o no el incendio.
En lugar de seguir lanzándose acusaciones mutuas (como están haciendo), Kleinfeld y Bibbins afirman que la violencia política se puede reducir si (entre otras cosas):
Los líderes insisten en la no violencia
Los activistas insisten en la no violencia dentro de sus movimientos
Lo que está por venir
Nadie lo sabe. Podría ser un caso más en la larga lista de la violencia contra políticos, o un punto de inflexión. Los escenarios más comentados en redes van desde:
Reflexión política: Los miembros de la comunidad abandonan y rechazan los discursos incendiarios (este sería el escenario del mundo ideal).
Cambio: El Presidente de la Cámara dijo el miércoles en CNN que ha «cambiado el ambiente» en el Capitolio. En este escenario, hay un cambio en la legislación sobre armas. Parece que lo que vamos a ver es una mayor seguridad para los políticos.
Escalada de violencia: Aumentan los ataques a políticos, tanto contra conservadores como progresistas.
No ocurre nada: Kirk será utilizado por algunos como un mártir y Estados Unidos olvidará lo ocurrido sin llevar a cabo ningún cambio relevante.
¿Cuál de estos escenarios crees que es más probable en Estados Unidos? Te leo.
Siendo sincero
Estamos ante un momento crítico que creo que puede incitar a un aumento mayor de la violencia política en el país. Como señalaba el periodista Jonathan V. Last en The Bulwark, «Si tenemos suerte, nuestros líderes comprenderán que el asesinato de Charlie Kirk no solo fue un acto malvado, sino también profundamente peligroso para todos nosotros. Y si comprenden este peligro, tal vez busquen la unidad en lugar de la división». Solo tal vez.
Descansa en Paz, Charlie Kirk.
🗽 La Briefing Room
El demócrata James Walkinshaw ganó el martes la elección especial a la Cámara de Representantes por el distrito 11 de Virginia. Su victoria reduce la mayoría de los republicanos.
La enmienda que buscaba recortar la ayuda de seguridad a Ucrania en los presupuestos de Defensa perdió el miércoles con tan solo 60 apoyos votos contra 372.
🗓️ Previsión en el Beltway
En los próximos días, estad pendientes de:
Los demócratas tomarán la decisión sobre si dejar que cierre el Gobierno o llegar a un acuerdo con los republicanos. Todo apunta, en estos momentos, a que van a dejar que cierre (más en Semafor).
Cómo avanza la situación Trump-Venezuela. Ayer el NYT afirmó que “El barco sospechoso de narcotráfico cerca de Venezuela dio la vuelta antes de que EE. UU. lo atacara, según funcionarios” (más en The New York Times).
¡Pasa un buen viernes!




Perfecto análisis con datos interesantes.
Gracias por tu análisis Mario y enhorabuena por la newsletter. Creo que a Trump este desgraciado suceso le viene como anillo al dedo en esa doble estrategia de terror y de inundar la zona a partes iguales, aunque sea echando más leña al fuego. Y ahora mismo no parece que haya nadie en el banco republicano que le haga sombra.