🪖Trump se plantea mandar al ejército a las ciudades estadounidenses
La Guardia Nacional tiene 500 efectivos en Chicago y el presidente quiere desplegar a otros cientos en Portland (si los tribunales finalmente se lo permiten)

En estos momentos, Donald Trump ha ordenado el despliegue de la Guardia Nacional en tres ciudades para combatir las protestas contra la policía migratoria y «restablecer la ley y el orden».
Ayer dos tribunales escucharon los argumentos de la Casa Blanca sobre por qué pueden enviar a la Guardia a estas ciudades. Si finalmente no se lo permiten, Trump se plantea enviar al ejército.
Como siempre, empecemos con algo de contexto.
Contexto
La Guardia Nacional es una fuerza militar estatal. Es decir, cada estado (y también cada territorio, que no es un estado, como Washington D.C. o Puerto Rico) tiene su propia Guardia Nacional.
Está compuesta por 430.040 personas que normalmente tienen trabajos civiles o estudian. Y son movilizados por el gobernador del estado en desastres naturales, situaciones de crisis o disturbios.
Bueno, aunque habitualmente son movilizados por el gobernador hay otras dos formas en las que se puede movilizar a la Guardia Nacional de un estado:
El presidente la moviliza mediante un acuerdo con el gobernador del estado, donde las tropas están bajo órdenes estatales mientras Washington financia la movilización.
El presidente la federaliza, pone a las tropas bajo el control de Washington. Según la ley, solo puede hacerlo si:
los Estados Unidos están siendo invadidos por una nación extranjera
hay una rebelión contra el Gobierno estadounidense o
no se pueden ejecutar las leyes con las fuerzas regulares
Desde que llegó Trump

Desde que regresó a la Casa Blanca, Donald Trump ha intentado, en sus palabras, «restablecer la ley y el orden» en las ciudades estadounidenses tomadas por el crimen.
Volvamos a principios de junio de este año. Siento que ha pasado una eternidad desde entonces, pero bueno, que solo han sido unos meses. Volvamos al 7 de junio.
Unas multitudinarias protestas contra las redadas de la policía migratoria en Los Ángeles, California dejaron imágenes como la de la portada de esta newsletter.
Fue entonces cuando el presidente Trump anunció que iba a federalizar a al menos 2.000 efectivos de la Guardia Nacional para «proteger a [la policía migratoria] y a otros miembros del personal del Gobierno de los Estados Unidos».
El gobernador demócrata de California dijo que el presidente lo hacía «para fabricar una crisis que produzca el caos para poder justificar más medidas represivas, más miedo, más control».
Te recuerdo que para que Trump pueda federalizar (es decir, tomar el control de) la Guardia Nacional sin acordarlo con el gobernador tiene que darse uno o más de los siguientes casos:
Están siendo invadidos
hay una rebelión o
no se pueden ejecutar las leyes con las fuerzas regulares.
La Casa Blanca dice que se está dando el tercer caso, donde los agentes de la policía migratoria no están pudiendo ejecutar las leyes, pero California dice que eso no es así y presenta una demanda contra el presidente.

Desde entonces hemos visto múltiples decisiones judiciales que se pueden resumir en:
Un juez bloquea algunos despliegues de la Guardia en Los Ángeles porque considera que no cumplía con ninguno de los tres requisitos: ni invasión, ni rebelión, ni necesitaban ayuda.
Más tarde, el mismo juez dictamina que el uso de la Guardia Nacional violaba una ley que limita el uso del ejército en suelo americano y emitió una orden judicial que bloqueó el despliegue de la Guardia con fines policiales.
La administración Trump apela la orden judicial, se prorroga la suspensión, y mientras esperamos a que el Tribunal de Apelaciones decida, las tropas (aunque ya solo unos 100) siguen ahí.
He hablado con William Banks, director del Instituto de Política y Derecho de Seguridad de la Universidad de Syracuse, y me ha señalado que legalmente Trump puede movilizar a la Guardia Nacional si es únicamente para proteger recursos del Gobierno de los Estados Unidos y nada más:
«Él tiene una autoridad limitada para desplegar a la Guardia Nacional con el fin de proteger los recursos federales: funcionarios del ICE [la policía migratoria], propiedad federal, un edificio del ICE, un juzgado o una oficina de correos, algo que sea federal».
Después de Los Ángeles
El presidente ha seguido enviando tropas a diversas ciudades desde junio.
Después de Los Ángeles, vino la capital del país, cuya Guardia Nacional está bajo el control de Trump, porque no es parte de ningún estado.
Y después acordó con el gobernador de Tennessee (republicano, como Trump) movilizar a la Guardia Nacional del estado en Memphis, la ciudad con más crímenes per cápita, según los datos del FBI.
La noticia
La administración Trump está intentando desplegar a la Guardia Nacional en Chicago (Illinois) y Portland (Oregón) para responder a las protestas frente a las oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (coloquialmente conocido como “la migra” o la policía migratoria).
Situación actual
El argumento legal que da la Casa Blanca para este despliegue en Chicago y Portland es el mismo que en Los Ángeles, que «no se pueden ejecutar las leyes con las fuerzas regulares» por lo que envían a los militares a proteger a los agentes de “la migra”.
Quiero destacar que el nivel de protestas en estas dos ciudades no se parece a las de Los Ángeles, de hecho, están circulando muchas bromas en internet con estas imágenes de las protestas en Portland:
En Portland, una jueza bloqueó los intentos del presidente de federalizar a la Guardia Nacional para enviarla a la ciudad porque consideró que la descripción de Trump de Portland como «devastada por la guerra» era «simplemente ajena a los hechos».
La Casa Blanca ha apelado la decisión y ayer la Corte de Apelaciones, según Kale Williams de Axios, pareció abierta a que se desplieguen las tropas en la ciudad.
En Chicago, Trump había movilizado a 500 militares de la Guardia Nacional, pero anoche una jueza le prohibió enviar a las tropas a Chicago durante dos semanas. Afirmó que «no había visto pruebas creíbles de que exista peligro de rebelión en el estado de Illinois».
Su gobernador y su alcalde, ambos demócratas, han aplaudido el fallo de la jueza.
La Casa Blanca parece estar lista para apelarlo. «Esperamos que un tribunal superior nos dé la razón», afirma la portavoz Abigail Jackson.
En Memphis, según fuentes de ABC24 Memphis, la Guardia Nacional empezará sus operaciones hoy mismo o a lo largo del fin de semana.
Lo que está por venir
Hasta ahora, en esas ciudades donde Trump ha desplegado a las tropas sin el apoyo de los gobernadores, la Guardia Nacional solo puede proteger recursos del Gobierno de los Estados Unidos y nada más.
Pero el alcalde de Chicago afirmó a CNN hace unos días que creía que el objetivo final de Trump «es enviar al ejército a las ciudades estadounidenses».
Y Trump… no lo desmiente. Dice que si los jueces no le dejan desplegar a la Guardia Nacional, él tiene una última vía: la Ley de Insurrección.
El profesor Banks me señala que «eso no es para lo que se redactó la Ley de Insurrección. Se redactó para otorgar al presidente una autoridad limitada para utilizar el ejército si se produjera una emergencia realmente grave en una ciudad estadounidense».
Esa Ley de Insurrección, en resumidas cuentas, permite al presidente desplegar al ejército en las calles de las ciudades del país para que participe en la aplicación de la ley.
Si bien no está claro si las cortes le dejarían hacerlo, Trump plantea a su Secretario de Guerra utilizar «algunas de estas ciudades peligrosas como campos de entrenamiento para nuestro ejército».
Banks me ha reiterado que «las ciudades no son campos de entrenamiento para el ejército de los Estados Unidos»:
«Va en contra de nuestra historia y nuestras leyes. Y creo que cualquier persona sensata que esté familiarizada con la historia de las relaciones entre civiles y militares en Estados Unidos se rebelaría enérgicamente contra esa afirmación», añade.
Os iré informando de lo que vaya ocurriendo. Y tú, ¿crees Trump desplegará al ejército en alguna de estas ciudades? Te leo en comentarios.
🗽 La Briefing Room
Llevamos ya 10 días de cierre de gobierno. En resumidas cuentas: no hay avances significativos.
Trump logra que Israel y Hamás lleguen a un acuerdo y pongan fin a la guerra de Gaza. «Nos han dado garantías de que la guerra ha terminado completamente», afirma el jefe negociador de Hamás.
🗓️ Previsión en el Beltway
Hoy mismo, estáte pendiente de:
La entrega del premio Nobel de la Paz para el que Trump lleva meses haciendo campaña.
Espero que pases un muy buen viernes. A ver qué ocurre con el Nobel.





Hola Mario, a que se debe la desaparicion casi total del tema con Charlie Kirk en los medios? Otro episodio de violencia que se sumo a la asimilacion con otros mas o hay algo mas entre lineas? Por cierto Maria Corina Machado gano el premio Nobel y el mundo MAGA no se lo ha tomado bien....
Los de Portland son lo mejor 👏🏻👏🏻