🧑⚖️ Trump vs "enemigos" políticos
Trump está cumpliendo su promesa de venganza, aunque sus esfuerzos podrían truncarse en los tribunales.

En campaña, Trump prometió vengarse de sus oponentes políticos. Esa venganza ha llegado. Ahora, la justicia debate si su método para hacerlo es legal o ilegal.
En septiembre, en menos de una semana, una de las abogadas de Trump, sin experiencia previa como fiscal, fue nombrada fiscal federal y en solo tres días presentó una acusación formal contra James Comey.
Esta semana, las dudas sobre la legalidad de ese nombramiento ponen en jaque el futuro de esos procesos judiciales de venganza.
Ya que no pude hablar en su momento de las acusaciones contra el exdirector del FBI Comey y la fiscal general de Nueva York James, aprovecho la newsletter para contarlo desde el principio.
Contexto

Primero, hablemos de quiénes son James Comey y Letitia James.
James Comey fue director del FBI durante la primera administración Trump. A los pocos meses de su llegada a la Casa Blanca en 2017, Comey anunció que el FBI estaba investigando si miembros de la campaña de Trump habían conspirado con Rusia para influir en las elecciones.
Según Comey, el presidente le presionó repetidamente, le exigió lealtad y le pidió que limpiara su nombre públicamente en la investigación sobre Rusia (hay una miniserie muy buena que cuenta todo esto).
Pues bien, Trump echó a Comey del cargo. Y desde entonces, Comey ha sido una figura muy crítica de Trump.
Letitia James, demócrata, es la fiscal general de Nueva York. Su fiscalía presentó una demanda alegando que la Organización Trump había cometido fraude financiero.
Teniendo esto en cuenta, te puedes imaginar que el presidente Trump no les tiene un especial aprecio. De hecho, en repetidas ocasiones a lo largo de los últimos años ha llamado «estúpido» y «policía sucio» a Comey y «corrupta» y «racista» a James.
El nombramiento

Cinco meses después de nombrar a Erik Siebert fiscal federal del Distrito Este de Virginia, Trump afirmó públicamente que quería que abandonara su cargo.
¿El motivo? Según ABC News y The New Yorker, Siebert se había negado a presentar cargos penales contra Comey y James al no haber encontrado suficientes pruebas.
Pues bien, bajo presión pública de Trump, el 19 de septiembre de 2025 Siebert dimitió. O bueno, según Trump, fue despedido.
El factor Halligan

Al día siguiente, el 20 de septiembre, Trump anunció en redes que nominaba al cargo de Siebert a Lindsey Halligan, su exabogada que no tenía experiencia previa como fiscal. Y para el 22 de septiembre Halligan ya había jurado su cargo.
Tras tres días como fiscal federal del Distrito Este de Virginia, Halligan presentó una acusación formal contra Comey por presuntamente haber mentido al Congreso.
Surgen dos preguntas:
¿Cómo logró en tres días sin experiencia previa como fiscal presentar una acusación tan importante?
¿Por qué tuvo tanta prisa?
A la primera pregunta no tengo respuesta, pero a la segunda sí. Tuvo mucha prisa porque la declaración de Comey ante el Senado fue el 30 de septiembre de 2020 y si esperaba unos días más, los hechos hubieran prescrito al haber pasado cinco años1.
Por otra parte, el 9 de octubre de 2025, Halligan presentó una acusación contra la fiscal demócrata Letitia James por fraude hipotecario.
Ambos se declaran no culpables.
La noticia
El pasado jueves 13 de noviembre, James Comey y Letitia James instaron a una jueza federal a desestimar sus acusaciones, argumentando que Lindsey Halligan fue nombrada ilegalmente.
¿Fue ilegal su nombramiento?

Los fiscales federales son nombrados por el presidente y confirmados por el Senado, pero una ley permite que el fiscal general haga nombramientos «provisionales» para 120 días.
Transcurrido ese plazo, si aún no hay ningún candidato confirmado por el Senado, los jueces de cada distrito judicial federal pueden nombrar a su propio candidato.
Pues bien, los abogados de Comey y James argumentan que la administración Trump ya había utilizado la ley de nombramientos provisionales para instalar a Siebert (el fiscal al que Trump «despidió» para meter a Halligan) y que este ya había cumplido los 120 días y luego fue reelegido por los jueces del distrito.
El Departamento de Justicia, en cambio, argumenta que la ley permite al fiscal general nombrar tantos candidatos provisionales como le apetezca hasta que el Senado confirme a un candidato.
Lo que está por venir
La jueza encargada del caso afirmó que tiene la intención de emitir una decisión sobre si Lindsey Halligan está desempeñando legalmente su cargo antes del Día de Acción de Gracias (27 de noviembre).
Más allá de lo que pueda ocurrir, esta deliberación, como señalaban Jeremy Roebuck y Salvador Rizzo en The Washington Post, combina dos batallas legales importantísimas:
La presión del Departamento de Justicia para procesar a los supuestos enemigos de Trump y los recursos contra los nombramientos de [personas] leales a la Administración Trump para ocupar puestos clave en la fiscalía.
Si Comey y James no logran que la jueza desestime sus acusaciones, se espera que sus juicios comiencen en enero.
En un momento en que, según una encuesta reciente de Reuters, la mayoría de los estadounidenses creen que Trump está utilizando las fuerzas federales para perseguir a sus enemigos, el debate sobre la independencia judicial vuelve a cobrar fuerza. Lo que está en juego no es solo el futuro de Comey y James, sino los límites del poder presidencial sobre la fiscalía.
Y tú, ¿crees que esto es uso legítimo del poder presidencial o de una forma de persecución política?
🗽 La Briefing Room
Tras 43 días, (por fin) el miércoles 12 acabó el cierre de gobierno más largo de la historia reciente de Estados Unidos. Lo que significa que:
Los empleados federales están regresando a sus puestos de trabajo.
Las prestaciones alimentarias de las que dependen 42 millones de estadounidenses se han reanudado.
Los empleados federales recibirán los cheques que no cobraron a partir del sábado.
Los demócratas y republicanos tienen hasta el 30 de enero de 2026 para negociar unos presupuestos.
Y por si te lo preguntas, según las encuestas, un 48% de los estadounidenses culpan a Trump y los republicanos del cierre de gobierno.
Por otra parte, la demócrata Adelita Grijalva juró el cargo de representante el pasado miércoles 12 de noviembre y firmó la petición para forzar una votación sobre la publicación de los expedientes relacionados con Jeffrey Epstein.
Su firma hizo que se alcanzara el número necesario de apoyos.
Si quieres saber más sobre esta petición, échale un ojo a la newsletter que escribí hace unas semanas 👇
Hasta aquí la newsletter de hoy.
¡Espero que pases un muy buen viernes!
Por si te lo preguntas, a Comey le acusan de haber mentido en el Senado al indicar que no autorizó a nadie del FBI a filtrar información sobre las investigaciones de Trump o Clinton (tienes más info en este artículo de la BBC).



